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La comunidad internacional llama al alto el fuego en Libia

El mariscal de campo Jalifa Hafter lanza una ofensiva contra la capital que las fuerzas del Gobierno tratan de repeler | La ONU mantiene su intención de celebrar la conferencia de unidad nacional del país pese al repunte de la tensión

Naciones Unidas ha decidido celebrar, tal y como estaba previsto, la conferencia de unidad nacional que decidirá la hoja de ruta para la solución política al conflicto libio a pesar del aumento de los combates en los últimos días entre las fuerzas del Gobierno de Trípoli, reconocido por la comunidad internacional, y las del general Jalifa Haftar, del Ejército Nacional Libio radicado en el este del país. Esta decisión tiene lugar en el marco del encuentro de los ministros de Exteriores del G-7 que han instado a Jaftar a que desista de su asedio a la capital, Trípoli, de la que se encuentra a unos 50 kilómetros, o de lo contrario podría enfrentarse a una operación conjunta internacional.

La ofensiva del LNA, asociada a una administración paralela con sede en la ciudad de Benghazi, ha intensificado una lucha de poder que ha fracturado al gran país productor de petróleo desde el derrocamiento de Muammar Gaddafi en 2011. Esto no ha disuadido a Naciones Unidas, que mantiene la conferencia prevista para los días 14 a 16 de abril en la localidad de Ghadames, en el suroeste del país, donde se discutirá la posible celebración de elecciones para sacar al país de la anarquía.

«Hemos trabajado durante un año para celebrar esta conferencia nacional y no vamos a abandonar nuestro trabajo así como así», ha anunciado el enviado de la ONU para Libia, Ghassan Salamé. «Sabemos que celebrar la conferencia en este momento de escalada y lucha es juna cuestión difícil pero estamos decididos a cumplir con nuestra palabra si otras circunstancias más imperiosas no nos obligan a hacerlo», ha dicho.

Factor presión

Durante el encuentro del G-7, celebrado en la localidad francesa de Dinard, el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, ha indicado que todos los socios tienen una postura común: la de presionar a los responsables, con el general Haftar a la cabeza, del incremento de las hostilidades. Así, el ministro italiano de Exteriores, Enzo Moavero Milanesi, ha avisado de que Haftar debe prestar atención a las advertencias internacionales para detener su avance en Trípoli o «veremos qué se puede hacer». «La situación actual», ha apostillado su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, «debe terminar, y el general Haftar debe respaldar el proceso que auspicia la ONU».

En el comunicado conjunto emitido tras el encuentro, los ministros recuerdan además que «las instalaciones petroleras, la producción y los ingresos de Libia pertenecen al pueblo libio, y ninguna de las partes debe aprovecharse de ellos para su beneficio político«.

También este sábado, y ya desde El Cairo, el ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shoukry, se ha sumado a las peticiones internacionales de paz. «Egipto ha apoyado desde el principio un acuerdo político como una herramienta para prevenir cualquier solución militar» en Libia, dijo Shoukry durante una conferencia de prensa conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, en la televisión estatal. «Nosotros, igual que Egipto, estamos a favor de que los propios libios definan su destino, que entablen un diálogo inclusivo sin ninguna fecha artificial que intenten imponerles desde extranjero, y sin que alguien les meta prisa contra su voluntad», ha añadido Lavrov, quien ha aprovechado para amonestar los bombardeos ejecutados por las fuerzas aéreas del Gobierno de Trípoli.

«Estamos preocupados que unidades armadas en ciertas partes de Libia ya hayan anunciado que usarían aviones de combate contra el Ejército Nacional de Libia, y aquellos que influyen en estas unidades deben llamar a los libios a que cesen cualquier ofensiva y se sienten en la mesa de negociaciones», apostilló Lavrov, en velada referencia a las potencias internacionales que respaldan al Gobierno de Trípoli.

Haftar, atrincherado

El Ministerio de Salud del Gobierno libio reconocido por la comunidad internacional y con sede en Trípoli, ha anunciado el estado de emergencia en todos los hospitales de la ciudad ante la presencia de las fuerzas del mariscal, según 'The Libya Observer', ahora concentradas en hacerse con el control del disputado aeropuerto de la ciudad. Esto ocurre en un día en que la fuerza aérea del Gobierno de Trípoli ha realizado varios ataques aéreos contra las posiciones del Ejército Nacional Libio que dirige Haftar en la periferia de la ciudad.

Haftar decidió finalmente esta semana iniciar una ofensiva contra la capital hasta llegar a 40 kilómetros de la urbe. En respuesta, las fuerzas de Trípoli realizaron este viernes operaciones por tierra que han desembocado en la detención de unos 145 efectivos del mariscal, y que se han intensificado en las últimas horas con el añadido de estos ataques aéreos.

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